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27
06
2017

Recorriendo un largo camino

Nací en una familia de clase media, con un hermano mayor y una hermana menor. Así que sí, soy el hijo del medio. Mi padre fue muy presente y exigente en nuestra crianza, tendía a concentrarse más en mi hermano mayor por ser su primer hijo, y se derretía por mi hermana pequeña, su única hija mujer y el conchito. Tenía que hacerme notar de alguna forma, por lo que desde siempre fui hiperkinético y competitivo. Quería ser el mejor en TODO, incluso en cosas que nadie más quería competir, como por ejemplo, quién iba más rápido al baño o quién se amarraba los cordones más rápido, etc.

Mi papá solía llevarnos siempre a las plazas a jugar, hacer ejercicio y escalar árboles. A mi hermano y a mi nos enseñó a hacer flexiones de brazos, abdominales y pull-ups desde que tengo memoria. Logré ser bastante bueno tanto en el deporte como en los estudios, sin embargo, mi padre se enfocaba más en mis errores que en mis logros. Eso de apoco fue forjando una determinación en mi. Mi primer deporte fue Gimnasia, llegando a ser campeón nacional dos veces en Gimnasia Aeróbica, categoría duplas, el año 1998. Luego practiqué Rugby, Basquetball, Futbol, Volleyball, entre muchas más, pero no había nada que disfrutara más que ver películas de acción y a sus héroes, como Arnold Schwarzenegger, Jean Claude Van Damme y Silvester Stalone.

Crecí viendo a mi papá hacer deporte, artes marciales y levantar pesas, así que a penas tuve edad suficiente me metí a un gimnasio y me quedé allí todo tercero y cuarto medio del colegio. Nunca me ha gustado hacer las cosas a tontas y locas, siempre he investigado acerca de lo que hago, con el fin de hacerlo lo mejor posible. Así, aprendí mucho de nutrición y entrenamiento en ese tiempo, volviéndome un fanático del gym y un referente de información en mi colegio. Recuerdo haber ganado 10 kilo, comenzando el año con 69 kg y terminándolo con 79 kg. Aquí fue dónde conocí a Don Daniel Dobbs, un joven rebelde, metalero y de tatuajes, que siempre entrenaba con su novia Francisca Salinas. En ese momento, con 18 años en el cuerpo, sentía que el mundo podía ser mío y sin duda tenía madera para ser el mejor en alguna disciplina deportiva.

Sin embargo, aún no me daba cuenta lo que significaba estar en la universidad. Mi entrada no fue tan maravillosa como hubiese esperado, pasé de vivir a una cuadra de mi colegio, a tener que andar más de una hora en micro, desde Ñuñoa a Independecia, todos los días. Tenía horarios muy variados, no siempre podía comer en mi casa, por lo que mi alimentación se desordenó bastante y encontrar el tiempo para entrenar se me hizo muy difícil.

Mi búsqueda por ser atleta no fue fructífera, ya que no encontré a nadie que me llevara a serlo, los deporte en la universidad eran dos veces a la semana y yo ya entrenaba pesas seis veces a la semana. Quería encontrar una disciplina en dónde poder botar toda mi energía para convertirme en el mejor. Pero eso nunca pasó. Continué entrenando solo y fui aprendiendo de mis errores: he tenido un sin fin de lesiones por lo mismo. Me lesioné el hombro, la rodilla y la espalda en un mismo año, lo que me hizo perder todos los músculos que había ganado y volví a mis 69 kg de siempre, todo mi arduo trabajo de dos año se esfumó. Eso fue el año 2006, fue terrible ya que tuve que dejar de entrenar, dejé de ver a mis amigos del gimnasio y me deprimí bastante. Recuerdo que no podía correr ni para tomar la micro, ya que mi rodilla sufría, mi casa era de tres pisos y yo dormía en el último, imagínense lo que era subir esas malditas escaleras, tenía que elongar y flexibilizar la zona todos los días para poder bajarlas y subirlas.

No fue hasta el año 2007 que reprobé un ramo, y tuve más libertad para dedicarle suficiente tiempo a entrenar y recuperarme de mis lesiones. El 2008 logré retomar las pesas y recuerdo casi haber llorado de la felicidad cuando pude volver a hacer Press Banca con 50 kg (luego de haber alcanzado un máximo de 115 kg a los 18 años). De ahí en adelante me dediqué a hacer pesas y atletismo, corría 100 y 400 mts, en donde mis mejores marcas fueron 11,5 y 52,8 segundos respectivamente.

Nuevamente la frustración me acompañó gran parte en este período, la única pista de atletismo que quedaba cerca de mi casa era la del estadio de Recoleta, allí comencé entrenando solo y al poco tiempo me uní a un grupo que entrenaba ahí, pero todos corrían distancias largas. En ese entonces Ricardo Opazo era el entrenador y era quien había llevado a Erika Olivera a los JJOO. El entrenamiento de un fondista a un velocista es muy diferente y nunca pudimos llegar a buenos resultados. Me desgarré los isquiotibiales, el recto femoral, abdominales, tuve periostitis, entre otras lesiones asociadas a acelerar y rebotar mucho. En fin, me conseguí otro entrenador y me fui al CAR, pero me fue imposible mantener el ritmo y los viajes por todo Santiago, además de entrenar en horarios donde nadie más lo hacía no me ayudaba mucho con la motivación, lo que me llevó a abandonar la disciplina. Volví al estadio Recoleta y me uní al entrenamiento de fondo un par de años, participando en corridas de 5-10 km, con mi mejor marca en 39:43 min en 10 km. Allí también me encontré con Daniel Dobbs y Francisca Salinas en un Merrel Climbing Tour.

Finalmente me aburrí de correr y de ser flaco, por lo que volví al gimnasio el año 2012. En ese momento necesitaba volver a hacer lo que me hacía sentir bien, y en mi vuelta al gym conocí a Marylin Rojas, quién estaba recién empezando en CrossFit. Ella sabía mucho de entrenamiento y le pedí que me entrenara, ya que lo único que quería en esta vida era ser deportista de alto rendimiento. Ella fue quien me presentó el mundo de CrossFit, lo amé instantáneamente y desde entonces no he dejado de practicarlo. Sin embargo, practicando esta nueva disciplina me di cuenta que tenía hartos problemas de movilidad, pero mis conocimientos en kinesiología me ayudaron bastante y me metí de lleno a aprender a solucionar estos problemas. Pasé fines de semana enteros moliéndome todo el cuerpo y aprendiendo los efectos de manejar los tejidos blandos. En un principio entrenaba CrossFit solo en Nova Sport durante 6 meses, hasta que me aburrí y me cambié a Bulldog Elite Fitness para entrenar con más gente. Ahí volví a encontrarme con Daniel Dobbs, aparentemente la tercera es la vencida. Un año más tarde comenzaba nuestro proyecto Alianza CrossFit junto a nuestro ex-socio, Sebastián Stange.

A penas abrimos Alianza CrossFit, obtuve mi Level 1 de CrossFit Coach en Junio del 2013 y luego a fines del mismo año obtuve la certificación de Movility Coach. El 2014 obtuve el Level 2, luego a inicios del 2015 me certifiqué como Eleiko Wightlifting Coach Level 1 y actualmente me encuentro terminando un diploma en Prescripción del Ejercicio para el Adulto Mayor.

Paralelo a CrossFit he logrado mantener otras prácticas deportivas que me han sido bastante útiles para mantenerme entretenido y en constante aprendizaje. Practiqué durante el 2016 danza urbana en NoParesDeBailar, que me sirvió mucho para el cardio y desde fines del 2015 hasta la actualidad Acroyoga y Acrobacias, que me ha ayudado a profundizar en flexibilidad, fuerza y potencia aplicados a movimientos gimnásticos y pararse sobre las manos.

Ha sido un camino largo, con altos y bajos, pero no me arrepiento de nada. El pasar por tantas disciplinas diferentes, siempre buscando estar en movimiento, me ha ayudado a conocer mi cuerpo, conocer diferentes formas de entrenamientos, y formas de recuperación, me ha llevado a cometer muchos errores pero siempre pudiendo aprender de ellos. Soy algo perfeccionista, busco constantemente ser lo mejor posible e intento traspasar eso a mis alumnos, en cada clase que hago, trato de inculcarles la importancia de saber moverse bien. En cuanto a CrossFit, mi objetivo es ser lo más completo posible, abarcando distintas metas: desde un bienestar general, pasando por prevención de lesiones, mejorar rendimiento deportivo, aprender skills gimnásticos, desarrollo de masa muscular o fines estéticos.

Conozco todos los caminos y tengo muchas herramientas para lograr objetivos, a largo y corto plazo. Sé lo que es querer llegar hasta arriba y también sé que no se puede llegar ahí solo.

¿Estás preparado?


 

Escrito por Nicolás Spencer, Head Coach Acción CrossFit.

Comentario
4
Magda

Nicooo! Admiro tu entereza!!! Amigo gracias por compartir esa sabiduría, energía y poder!
Y aunque algunos crean que ser exigente es ser natzi, para mí es puro cariño y dedicación!!!
Te quiero mucho amigo, gracias por sanar mi espalda y motivación para no rendirme JAMÁS! <3 <3

Ricardo Riquelme

Un lado camino… Con grandes frutos recogidos y más aún por recoger… Felicitaciones Nico por tus letras….

José roco

Muy buen post, es a lo que la mayoría aspira, llegar a ser un deportista lo más completo posible, creo que acción crossfit me ha ayudado un montón y te agradezco Nico por tus clases de movilidad y tus enseñanzas, ya que siento que he progresado bastante, pero aún queda un largo camino por recorrer, y gracias a la motivación de todos los coach de acción se que lo lograre

Antonio

Dos comentarios. El primero; el profe Nico es muy pedagogo, le da mucho interés en hacer cada movimiento de forma correcta y eso esta perfecto, ya que no sirve de mucho avanzar 2 pasos, lesionarse y retroceder 3. Y siempre con el bullying en buena onda, y el humor idiota q se agradece.

El segundo comentario; q en realidad es anécdota. Llevé a mi hermano menor (25 años) a una clase de prueba hace un año aprox., y en pleno WOD, haciendo toes to bar el profe Nico A SABIENDAS que era su clase de prueba le gritaba en el oído: “vamos!!!, de qué estas hecho??!!!, de convicción O DE EXCUSAS??!!”. :O. Hasta el día de hoy mi hermano recuerda aquel hermoso momento.

Saludos.

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