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2017

Elegí el camino más largo. Elegí cambiar mis hábitos

Mayo del 2016, Walker Martínez #1268, 08:00 am.

Día frío, entro tímidamente por el portón de Acción La Florida, no se ve nadie, pero es demasiado tarde para arrancar. Me presento con el profesor, habían dos personas más que llegaron al rato, y me entero que también son profesores. Primera clase, saqué premiado y fui la única alumna, con tres profesores ayudándome (y vigilándome).

“Esto no es como en el colegio que se podía sacar la vuelta” pienso.

Antes de entrar, para alentarme, me dije a mi misma que lo daría todo hasta vomitar y casi lo cumplo. “¡¿Qué estoy haciendo aquí?!” pensaba. Evidentemente no pude terminar la clase, pero ya me había hecho una idea de lo que venía. Fue día de estocadas, jamás se me olvidará. Imaginen cómo estaba al día siguiente.

Mayo del 2017, ahora en Condell#1200, 07:00 am.

Aún no hago bien los burpees, los sigo odiando, pero creo que he hecho hasta quince seguidos. Punto para mí. Tengo las manos partidas con las barras, cicatrices y mi última adquisición: un moretón por chocar con las bicicletas nuevas.

Creo que clase por medio me dan ganas de vomitar, pero ya no me da miedo, ya sé que es porque lo estoy dando todo y estoy cruzando un límite. Me tomo mi tiempo, un poco de agua, se acaban las nauseas y sigo. Ahora estoy en un nivel básico- intermedio dependiendo del ejercicio, y aunque en algunos tengo que esperar que lo adecuen para mí, me da lo mismo, ya no me da vergüenza (cosa que antes sí) y lo veo como un gesto de preocupación y cariño de parte de los coaches, porque la idea principal es no lesionarse.

Para llegar a esto, a ser una alumna más, porque así me siento, tuve que pasar todo un año de frustraciones, paciencia y dolores ¡Qué manera de llorar! Y yo que iba a pasarlo bien. Creo que lloré con cada uno de los coaches de mis primeros meses, pobres de ellos. Pero así como hubo llanto, hubo muchas veces un abrazo y palabras de aliento para mí. Para qué hablar de la pobre Karen, mi nutricionista de Nutriacción, que cada vez que nos juntábamos me daba alguna charla motivacional para poder sacarme de la frustración de estar a dieta y que todos los días te duela algo por ir a entrenar.

Haber postulado a Acción XL y que me dieran la posibilidad de unirme a esta familia del CrossFit, ha sido de las mejores cosas que me ha pasado en el último año. Pese a que no he tenido los resultados físicos que me gustaría (porque obvio, una quiere ser flaca en dos semanas, todos lo sabemos), al segundo siguiente de pensar eso aterrizo en mi mente y recuerdo que elegí el camino más largo: el de ir cambiando los hábitos. Así he ganado muchas cosas y ha sido un tiempo de aprendizaje. ¿Aprender qué? A ser paciente, a tolerar un poco más la frustración, a no competir con los demás y a no compararme, porque el desafío es con uno mismo.

He conocido grandes personas, tanto en clases como en el pasado Open, que creen en mí más de lo que yo lo hago, que me dan su apoyo y grandes consejos sin a veces siquiera saber que de verdad los necesitaba, que me gritan que puedo dar más cuando yo ya me di por vencida. No puedo terminar este post sin agradecer especialmente a Paula Padilla y Paola Mura, mis nuevas amigas hechas en la sede de La Florida, al #TeamPatocarnos que alegran mis días, y a todo el Staff de Acción CrossFit por ser tan pacientes y apañadores.

 

Escrito por Bárbara González, alumna Acción CrossFit La Florida.

 

Comentario
3
Paola Mura

Que linda Barbi, eres una winner, tienes un gran corazón, eres linda y joven, el trabajo que estas haciendo es para ti, yo feliz de haber encontrado una amor como tu. Espero entrenemos juntas en provi un abrazo

Paola Mura

Una amiga!!! Jajaja

Denis Opazo

buena barbara no desistas dale con todo,,tu puedes y te lo demuestras cada día que entrenas,,, mucha fuerza y energía,,, no decaigas y si pasas por la aflixion vuelve con todo…

un beso y un abrazo grande..

Saludos a todos se extraña la florida…

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