Cargando...
17
01
2018

Sin miedo – Lift that shit girl!

Comencé a hacer CrossFit, principalmente por la misma razón que todas: quería verme mejor, y en mi caso, quería mucho bajar de peso. Llevaba mucho tiempo siendo sedentaria y estaba muy lejos de sentirme conforme y cómoda con mi cuerpo, tenía varios kilitos de más y obviamente soñaba con tener el típico cuerpo estereotipado de modelo flaca con piernas delgadas y eternas.

En un principio poco conocía sobre CrossFit, la verdad no sabía muy bien en qué me estaba metiendo. Aún recuerdo vívidamente que luego de mi clase de prueba no pude moverme con normalidad durante varios días, pensé que moría. Después vinieron las clases con pesas, empecé a entender un poco más de que se trataba esta disciplina, pero seguía pensando lo que la mayoría de las mujeres piensa (aunque cada vez son menos) al ver este tipo de ejercicios con barra: “no le voy a poner tanto peso porque no quiero ponerme muy musculosa”. Estuve pensando así por varios meses, y eso simplemente me auto-limitaba y me impedía avanzar y superarme.

Se repetía el mismo patrón de “no haré esto porque no quiero ser musculosa” por bastante tiempo, hasta que mi propia motivación y ganas de avanzar fueron callando esos pensamientos. Iba superando el miedo ¿miedo a qué? Hoy la verdad no sabría explicar bien de qué estaba tan asustada. Vivimos bajo tantos estereotipos, hombres y mujeres, bajo presión de cómo deberíamos vernos, cómo deberíamos ser, actuar, y un sin fin de “deberíamos”. Todo ello nos limita, sobretodo viviendo en un país que aún se define machista, donde para muchos la mujer sigue siendo el sexo débil, la parte sensible y delicada, la que debe hacer únicamente un tipo de ejercicio ya que de lo contrario, qué feo.

En fin, pasaba el tiempo y seguí entrenando. Me di cuenta que varias de las cosas que pensaba estaban mal, partiendo por el tema de los músculos en mi cuerpo. Sí, me puse musculosa, pero acorde a mi contextura. No me transformé en el temido “camión”, que a fin de cuenta no existe. Tampoco llegué a parecerme a las atletas de los CrossFit Games, y amiga, es muy probable que tú tampoco te pongas así, a menos que dediques la mayor parte del día a entrenar, te alimentes de acuerdo a ese objetivo y quizás usar algún tipo de ayuda anabólica. El crecimiento muscular depende, entre otras cosas, de la cantidad de testosterona en el cuerpo, la cual es fisiológicamente mayor en hombres que en mujeres y puede ser estimulada por sustancias o fármacos, pero eso es otro tema. A lo que voy, es que no hay de qué asustarse, no nos transformaremos en una físico culturista tipo Arnold Schwarzenegger si no es nuestro objetivo, a lo más nos veremos más tonificadas y eso, amigas, es maravilloso.

Tenemos que entender que los cambios que experimente nuestro cuerpo, irán siempre de la mano de nuestra contextura y eso puede estar determinado en parte por tu genética. En mi caso, heredé mis tutos voluptuosos de mi madre, que son propios de la familia Aspillaga: así los tiene mi abuela, mis tías, mi madre, mis hermanas y por supuesto, yo. Por ello, por más que me empeñe en hacer mis piernas delgadas y largas, iguales a las de las modelos, es probable que nunca lo logre, por que no es el cuerpo que me tocó y no hay nada de malo en ello. Todas somos distintas, puede que algunas sean más musculosas que otras, algunas más menudas, altas, bajas, pero todas somos bellas en nuestra propia manera. Es tal cual como dicen: en la variedad está el gusto, y definitivamente debemos dejar de encasillarnos en estereotipos, dejar de querer “la guata de ella”, “las piernas de esta mujer”, “los hombros de aquella”, aprendamos a querernos tal y como somos, con nuestras virtudes y defectos.

Finalmente, aprendí que vivir en dieta no sirve, menos cuando el fin es perder un millón de kilos para verse bien únicamente en el verano. Hacer dieta así de estricta y prohibitiva hace que alimentarse se vuelva una tortura, ya que estamos presionados solo por algo superficial. A mi parecer es la causa del fracaso de la mayoría de las dietas, sobre todo porque es difícil obtener resultados reales en un corto plazo. Lo que si sirve es alimentarse bien, pero no por hacer una dieta sino por hábito. Nuestro cuerpo es nuestro templo, tenemos uno solo y por ende hay que cuidarlo. Aliméntate bien para sentirte bien, para ser más ágil, fuerte, dormir mejor, y para vivir más años y también para verte mejor, pero esto último será un beneficio propio de verte y sentirte saludable.

Cuando entendí todo esto y una vez que dejo de importarme lo que decían o pensaban los demás, me di cuenta que con mi cuerpo, así tal cual cómo es, con sus músculos, rollitos, celulitis y estrías, soy capaz de hacer muchas cosas. Soy mucho más fuerte que antes, más rápida, ágil y más saludable, puedo hacer cosas que jamás me imaginé que haría, y no solo eso, con este cuerpo puedo amar, reír hasta las lágrimas, abrazar, besar, decir que no, llorar, con este cuerpo puedo vivir. Cuando entendí esto comencé a amarme tal como soy, sin importar esos miedos, estereotipos, y el qué dirán.

Así que vayan, tomen la barra, pónganle más peso y ¡levántenla! Demuéstrense a ustedes mismas de lo que son capaces, sorpréndanse y que no les importe lo que vayan a decir los demás. Si las hace feliz, HAGANLO, y que el resto viva su propia vida.

¡LIFT THAT SHIT GIRL!

 

Escrito por Catalina Tornquist A., Kinesióloga y Coach Acción CrossFit.

Comentario
1
Juan Matatan.

A sembrar para que más mujeres se acepten tal y cuales son!!! Excelente post

Deja una respuesta

Acción Crossfit 2016.

Condell 1200, Providencia / Walker Martínez 1268, La Florida