Cuando la comunidad va más allá! ✈️

Creo que todos hemos pasado por el momento en que logramos tomarnos ese merecido descanso llamado vacaciones.

Viajar es siempre la primera opción para lograr cambiar de aire algunos días. Compramos los pasajes, vemos dónde alojaremos y finalmente hacemos nuestra maleta.

Todo bien hasta que te acuerdas de un pequeño detalle: ¡No quiero dejar de entrenar esos días!

EL PRIMER PASO

El primer paso es admitir que entrenar, si bien es parte de tu rutina diaria, es algo que no dejarías de hacer ni aunque estés al otro lado del mundo. ¿Por qué? Porque te hace bien, así de simple.

Una vez que admites eso, comienza la búsqueda para encontrar un box que te haga sentir como en Acción.

Sabemos lo incómodo que es llegar como pollito nuevo a un lugar donde no conoces a nadie, no sabes dónde están los implementos y el coach no sabe absolutamente nada acerca de ti.

Recomendaciones, búsquedas en Google, en Instagram y quizás cuántas otras cosas que nos hacen sentir como si fuéramos detectives profesionales.

Analizamos el sitio web de los box, cómo se comunican en Instagram, si están bien implementados y hasta si venden poleras. Nos fijamos en cada ínfimo detalle para encontrar el lugar perfecto.

CONTARLE A QUIENES VIAJAN CONTIGO

Una vez que encontraste el box que te acogerá un par de días llega el momento de contarle a tu familia, pareja, amigos o quien viaje contigo.

Si hacen CrossFit no tendrás mayor problema, es muy probable que te acompañen en “tu locura”. Pero si no, vas a tener que, por ejemplo, armarte un horario para que el entrenamiento no interrumpa actividades turísticas o no haga que te consideren un obsesionado que cree que dejar de entrenar no es un descanso.

¡A ENTRENAR!

De verdad me llama mucho la atención el hecho de que CrossFit sea una disciplina que puedes practicar en cualquier box y nada cambia: en todos encuentras los mismos movimientos, los mismos implementos, los mismos códigos y lo más importante: el mismo sentimiento de comunidad.

¿Y qué es lo único que necesitas? Zapatillas y ropa deportiva/cómoda, nada más.

Incluso si no encuentras un box, puedes entrenar donde quieras solo con tu peso corporal: estocadas, sentadillas libres, flexiones, correr y mucho más!

CONFIRMARLO: LA COMUNIDAD VA MÁS ALLÁ

Entrenamos el primer día y ese sentimiento de pollito nuevo desaparece rápidamente. En cada box que he visitado estando de viaje he sentido esa preocupación por integrar a todos los que andamos de paso o en clase de prueba, tanto por parte de los coach como los alumnos.

Me he nutrido de la experiencia, amor y motivación por el CrossFit de personas que quizás no hablan el mismo idioma que yo, pero que también disfrutan entrenar en comunidad.

Los invito a darse un tiempito para conocer algún box en sus vacaciones, aunque sea un entrenamiento. Porque solo así podemos valorar lo que tenemos y vivir la experiencia de ser parte de una comunidad que traspasa fronteras e idiomas.

Y si ya has viajado, queremos ver tus fotos y conocer tus experiencias!

Publica una foto en tu historia entrenando en un box que visitaste estando de viaje y etiqueta a @accioncrossfit 😍

Escrito por Ana Gaete,

Analista de Marketing Acción CrossFit.