De Buenos Aires, Argentina a Santiago de Chile

El deporte tiene ese poder de conexión que hace que estés donde estés te sientas parte de algo. Eso me paso a mí con el CrossFit. Cuando comencé a entrenar no imaginé lo importante que iba a ser un tiempo después y la diferencia que marcaría en mi vida. Siempre me gustó el futbol, tanto que de chico jugaba en el club del que soy hincha. Por diferentes razones no continúe pero entendí que mi futuro iba a estar ligado al deporte, y a la hora de decidir qué estudiar no dude: educación física.

Al poco tiempo estaba analizando la posibilidad de seguir mi carrera en otro país, y así fue, como en una aventura, me fui a Argentina. Los primeros meses fueron duros, me faltaba la familia y los amigos, y sobre todo no encontraba algo que me atrapara. Un día vi que dentro de poco iba a abrir sus puertas un box en La Plata, ciudad donde estudiaba, y antes de que inauguraran ya estaba consultando horarios de clases para entrenar. Y ahí estaba, otra vez copado con el CrossFit.

Esta vez lo que me atrapó fue ese nosequé que tiene esta actividad que para mí es lo mejor: la Comunidad. La posibilidad de compartir con otros algo que nos apasiona, y estando lejos de casa eso fue invaluable.

Unas semanas después los managers me propusieron ser asistente en las clases y no pude rechazarlo. Así fue como comencé, pasó un poco de tiempo y me convertí en Coach. Estaba cada vez más metido en este mundo, participando de cada competencia que se presentaba y anotándome en todas las capacitaciones que veía.

Creo que mi entusiasmo con la actividad era notorio porque a los pocos meses de haber comenzado mis jefes me pidieron que sea el coordinador de Tuluka La Plata. El CrossFit dejó ser simplemente algo que me gustaba para ser mi profesión, eso a lo que me quería dedicar todo el tiempo que fuera posible.

Esta actividad te lleva a siempre querer superarte y una vez que lo logras querés ir por más, contagiarlo a otros y si es posible demostrar qué tan bueno sos, así nacen las competencias y los grupos de atletas. Tuve el placer de poder entrenar al TET de Tuluka La Plata, viéndolos crecer en cada entrenamiento y superarse en cada competencia, sin lugar a dudas esa era mi mejor recompensa.

En el 2014 llegó una propuesta que me llenó de ilusión, formar parte de una nueva marca desde el comienzo. Así surgió CrossFit Inner Animal, un box en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires en donde iba a tener que aplicar todo lo aprendido hasta el momento. Comencé a programar, algo que significó un gran desafío para mi, y seguí preparando al grupo de atletas de competición. Animal fue mi casa por más de dos años y el lugar dónde más aprendí. Sin embargo, las raíces tiran, y cada vez que venía a visitar a la familia me iba con ese gusto a poco, evaluando las posibilidades para volver. Así fue que un día lo decidí, ya habían pasado más de seis años viviendo en Argentina y era hora de volver a casa. Así que en Abril emprendí la vuelta a Santiago con la valija llena de emociones y experiencias que me marcaron e hicieron crecer, pero con todas las energías para seguir en mi país y cerca de mi familia.

No fue tan fácil como esperaba, mi idea era seguir creciendo en el mundo del CrossFit pero las posibilidades no eran las mismas que allá, sabía que iba a tener que retroceder unos pasos para poder ganarme mi lugar. La primera oportunidad llegó con CrossFit La Reina, donde estuve como coach. Sin embargo quise seguir buscando un lugar donde pudiese desarrollarme, así fue como llegó la posibilidad de formar parte de Acción CrossFit. Hoy, a pocas semanas de haberme unido a este grupo me siento parte y cómodo. Encontré el lugar en donde puedo seguir creciendo rodeado de personas que ponen lo mejor de sí para que el box sea una gran familia.

 

 

 

Escrito por Bastian Sepúlveda, coach Acción CrossFit.