Cuando la desmotivación golpea la puerta

Es cierto que al principio puede que los avances sean rápidos, que la novedad de esta nueva disciplina, la comunidad, los nuevos amigos, la constante variedad del entrenamiento y las nuevas metas nos mantengan en un constante movimiento. No importa las razones que nos hayan llevado a iniciar CrossFit, hay momentos que hasta los más entrenados, o mejor dicho, los más experimentados puedan sentirse desmotivados. Muchas veces esta sensación puede deberse a factores que escapan de nuestro manejo total y es por eso que hay que estar atentos para no sobre-exigirnos, ni dañarnos. El estrés laboral, las lesiones, la sensación de estancamiento, el agotamiento físico, mental, o emocional pueden ser algunos de los motivos o síntomas que nos llevan a tener este desgano por seguir en esta disciplina. Si siento que por más que entreno ya no estoy logrando los resultados que busco, hay varias cosas que puedo intentar antes de “tirar la toalla”.

Replantear mis objetivos

Definir dónde estoy y dónde quiero llegar para poder crear una estrategia, paso a paso para lograr mis próximas metas. Definitivamente no van a ser los mismos pasos que al comienzo. Seguramente si mi interés inicial fue sentirme saludable y en el camino me di cuenta de las habilidades que tenía y que pude desarrolla, ahora tendré que cambiar un poco mi forma de entrenar o la intensidad que le pongo. Quizás si al comienzo necesitaba menos esfuerzo para alcanzar mis metas, ahora que tengo más “destrezas desbloqueadas” necesite una asesoría más personalizada, y buscar la ayuda de un nutricionista, o un coach que me guíe específicamente. Si en realidad mi desmotivación es por agotamiento físico, psicológico, o alguna lesión lo mejor sea tomarse las cosas con calma.

Muchas veces forzamos a nuestro cuerpo más allá del dolor físico, y sí todos a ratos, sobretodo al final de ese wod que nos está llevando al límite, nos queremos sentir como ese superhéroe que termina salvando al mundo con sus últimas energías. Pero seamos claros, tampoco se supone que demos el todo por el todo y dañemos nuestro cuerpo de manera permanente solo por ganar un wod. A veces hay que saber cuando parar, cuando bajar las cargas, y cuando “bajarle un cambio” a la vertiginosa rutina de la constante variedad de alta intensidad. Por mucho que nos guste comer pollo con papas fritas o pizza todos los días, a veces también esto nos “aburre” y es común que suceda, incluso más de lo que se cree.

En cualquier caso, ya sea por lesiones, sobrecarga, cansancio o estrés; el consejo principal es no desesperarse, mantener la calma y no obsesionarse. Como personas que somos, es decir seres integrales, tenemos ciclos energéticos, y sin que esto suene medio esotérico, si algo nos está afectando para poder entrenar como quisiéramos es necesario hacerse cargo. Quizás cambiar de aire, probar otro horario de entrenamiento, bajar las cargas, buscar un partner que nos mueva durante el wod, complementar nuestro rudo entrenamiento con algo de yoga, o como dije antes, buscar la ayuda de algún profesional que pueda ayudar nuestras necesidades específicas.

Descansar siempre es una opción que podemos y debemos tomar, para poder identificar qué nos está pasando, y en muchas ocasiones que podamos conversar con alguien sobre esto que nos está pasando o estamos sintiendo siempre es provechoso, sobretodo para poder sobrevivir a la vertiginosa velocidad de nuestra rutina laboral y crossfitera.

Sería fácil decir que CrossFit es la panacea del entrenamiento, y puede que la ventaja que tiene es que es inmensamente amplio como disciplina. Pero piensen que incluso los crossfiters de elite como por ejemplo Matt Chan, dedican tiempo a otras actividades como el mountainbike, etc.

Llegamos a entrenar tan rápido, que también se nos olvida que no somos máquinas y que si queremos llegar a la categoría Master 80-90 años, tenemos que saber cuidarnos y respetar el cuerpo que tenemos, a fin de cuenta es el que nos va a acompañar siempre dentro y fuera del box. También debemos hacernos cargo de nuestra salud mental: detenerse y respirar no es rendirse, no es bajarlos brazo. Es ser inteligente, porque no todo son repeticiones, tiempos cortos, PR’s, terminar en x tiempo el wod, o lo que sea. A fin de cuenta, lo importante es tomarse las cosas con calma, cambiar la perspectiva y disfrutar incluso esos procesos que nos hacen crecer tanto como deportistas, aficionados y bestias crossfiteras.