Que bien que siempre logro hacerlo

Suena la alarma de mi despertador, lo que sea que estuviese soñando ya no está en mi cabeza. Primer pensamiento “5 minutitos más”. Segundo pensamiento “no filo, me levanto al tiro sino no voy a lograr salir de acá”. Tercer pensamiento “Que rico, desayuno al fin”. Cuarto pensamiento “oh no quiero hacer la clase de CrossFit”.

Logro levantarme y salir de mi cama. En modo zombi entro al baño. Me ducho, me visto y nos fuimos a la recolección de potes con comida. Uno, dos, tres, cuatro y cinco potes con comida para todo el día. Hora del sagrado y tan anhelado desayuno, pero lo bueno dura poco. Recojo mi bolso, reviso que esté toda mi ropa adentro. Llaves, billetera, todo bien. Despierta Carlos, un beso de despedida y me fui con mi bici ¿a dónde? Al box.

Voy llegando a Acción CrossFit mientras veo como sale a correr la gente de la clase de las 07:30 hrs. Entro, dejo mi bici. Quinto pensamiento “No puedo creer que sean las 07:30 hrs y acá se sienta como si fuesen las seis de la tarde”. Sexto pensamiento “admiro mucho a estas personas y su motivación”.

Entro y veo el wod del día. Séptimo pensamiento “OH QUE LATA, no quiero hacerlo, mejor trabajo o hago otra cosa después”. Entro a la oficina, “Hola Daniel, hola Gloria (o Rodri)”. Computador encendido, veo mis pendientes, en mi cabeza organizo lo que haré luego de la clase, al fin y al cabo siempre logro superar mi flojera.

“¡CLASE DE LAS OCHO A CORRER!”

Octavo pensamiento “Debería ser a comer”. Agarro mis zapatillas y bajo. Hace tanto frío que prefiero pagar burpees que correr. Pago (generalmente). Llegan todos de correr, saludos varios, explicación del calentamiento. Roberto y/o Eduardo hacen alguna ridiculez. Noveno pensamiento “me cae muy bien esta clase!”. Viene el skill. Décimo pensamiento “Por qué estoy haciendo esto, me duele *inserte parte del cuerpo aquí*”. Explicación del wod. Onceavo pensamiento “¿En qué nivel debería hacer esto?¿Podré terminarlo?”.

3, 2, 1 ¡COMIENCEN!

Duodécimo pensamiento “AAAAAYUDAAAAAAAA, tengo sueño”. Sin embargo el reloj sigue andando. Treceavo pensamiento “Ya filo, no me queda otra que seguir en esto”. Me concentro en hacer bien los movimientos, escucho la música. Catorceavo pensamiento “Dale Ara, sigue y luego descansa”. Pasan los primeros minutos de la clase, y llega el mejor momento de todos: mi mente se calla y ya no se me cruza ningún pensamiento. Ni la música ni los gritos de aliento del profe escucho, sólo mi respiración, sólo me dejo llevar y simplemente hago los diferentes ejercicios.

3, 2, 1 ¡DETEENGASE!

La clase y el wod concluyen. Mi mente vuelve a funcionar. Saludo a mis compañeros. Me invade un estado de alegría y bienestar. Último pensamiento: “Que bien que hice la clase, que bien que siempre logro hacerla”.

 

Escrito por Aranza Rojas, Staff Acción CrossFit.