Sólo es contra ti mismo

¿Cuántas veces nos hemos ido a casa después de entrenar con esa ingrata sensación de que nuevamente no sacamos ese movimiento tan difícil? Ya sean los envidiados muscle ups, o no haber logrado ese soñado PR que estábamos seguros que esta vez sí iba a salir ¿Cuántas veces nos hemos frustrado en la mitad del wod pensando “de nuevo voy último, definitivamente esto no es para mi”? Mientras sufriendo miras a tus compañeros que pareciera que nacieron para hacerlo. En lo personal, me ha pasado un millón de veces, pero con el tiempo me he dado cuenta que es algo que nos pasa a todos.

Aún recuerdo mi clase de prueba, entré al box y vi cómo subían la trepa. Yo sólo pensaba Jamás voy a poder hacer eso”, sin embargo, igual me inscribí ya que amé la clase. Pasaron los días y sufría cada vez que me mandaban a buscar la barra, ya que literalmente no me la podía. Veía a mis compañeros cargarla con mucho peso y yo sólo pensaba Jamás voy a poder ponerle peso”, y así me pasé los primeros meses pegada en el Jamás podré”.

Hasta que lo hice.

Subí la trepa, la barra comenzó a sentirse más liviana, me volví más fuerte y hábil. De a poco vi los frutos de esta locura, y así también fue cambiando mi mentalidad desde el “jamás podré” al “definitivamente puedo”. Me di cuenta que sólo hay que ser constante y paciente, con el tiempo todo va mejorando.

Estoy 100% segura que a la mayoría de ustedes les suena familiar esta historia, probablemente todos pasamos por esto al principio. Sólo debes mirar a tu “yo del pasado” y compararlo con tu presente, seguramente verás que has mejorado bastante desde aquel día de tu clase de prueba. También es probable que a pesar de que ya lleves un buen tiempo haciendo CrossFit, aún te frustre no poder hacer algunos movimientos ¡Tranquilidad! Es necesario entender que este es un camino largo, el cual hay que ir recorriendo paso a paso. De todas formas aquí van unos pequeños consejos para disminuir la frustración.

Conoce tus límites Debes estar consciente de lo que tu cuerpo es capaz de hacer, sólo sabiendo esto podrás darlo todo. Si intentas hacer cosas cuando tu cuerpo aún no está preparado, probablemente te vas a terminar lesionando.

No está mal ser básico No porque hagas movimientos más básicos o modificados, vas a ser peor que otro compañer@ que puede hacer más cosas. Probablemente aquel compañer@ lleva más tiempo entrenando, recuerda que nadie nace siendo bueno para todo. Con constancia y dedicación lograrás hacer todo lo que te propongas. Los resultados no se obtienen de un día para otro, siempre es importante dominar primero lo básico.

Todos somos diferentes Cada persona es distinta, y por ende cada uno tiene diferentes habilidades. Hay muchos factores que influyen en esto: la genética, si hacías antes deporte o no, qué tipo de deporte hacías, etc. Esto también será determinante en ser bueno o no para ciertas cosas. Puedes tener facilidad para los movimientos gimnásticos, pero los movimientos con pesas se te hacen imposibles, o al revés. Todos somos diferentes, lo cual nos da la certeza de poder mejorar todos los días un poco, si ponemos lo mejor de nosotros en cada entrenamiento. Concéntrate en trabajar tus debilidades, no hagas sólo aquello que te gusta o que se te hace más fácil, dedícale tiempo ese movimiento que odias y verás como con el tiempo comenzará a gustarte, porque te saldrá más fácil.

Anota tus resultados Algo muy importante es ir anotando los resultados que vas obteniendo en los entrenamientos, quizás no todos, pero sí los más importantes. Por ejemplo, anota tu resultado cada vez que te toque sacar algún PR, o cuando hagas algún Benchmark, así cuando lo repitas podrás compararlos y ver si has mejorado o no.

No todos los días son un buen día Hay días y días. No siempre se puede rendir al 100%, ya que hay muchos factores que pueden influir: tu alimentación, horas de sueño, estado de ánimo, nivel de estrés, etc. Tenemos siempre que ser conscientes de esto e ir escuchando a nuestro cuerpo, intentar forzarlo cuando no debemos no nos traerá nada beneficioso.

Mentalidad positiva La forma que enfrentas cada clase es muy determinante, ya que si partes con una mala actitud, probablemente esta negatividad irá aumentando acorde avance la clase. Trata de enfrentar cada desafío con una mentalidad positiva, así probablemente te resultarán mejor las cosas, y si no, la tolerancia al fracaso será si o sí mucho más alta. Pase lo que pase, de seguro no te irás con una mala sensación a tu casa, simplemente sentirás satisfacción al saber que lo pasaste bien e hiciste todo para hacerlo lo mejor posible.

No te compares Siempre tendemos a compararnos con el resto de nuestros compañeros. Compararse no siempre es lo mejor, ya que aunque estés al mismo nivel que tu compañero más avanzado, nunca quedarás conforme, por lo que subes la vara y te comienzas a comparar con los atletas de los CrossFit Games, pero ¿contra quién es la pelea realmente? Es divertido competir de manera sana, pero hay un límite, ya que cuando somos demasiado competitivos tendemos a caer más fácil en la frustración. La pelea aquí es contra nosotros mismos, por superar nuestras debilidades, y ser mejor que nuestra versión pasada y peor que nuestra versión futura. Como decía anteriormente, todos somos distintos, tenemos distintas capacidades, fortalezas y debilidades. Recuerda que finalmente, la mejor competencia siempre será aquella que es con nosotros mismos.


 

Escrito por Catalina Tornquist, Asistente y Kinesióloga de Acción CrossFit.