Estoy embarazada y no tengo miedo de hacer deporte

Conocí CrossFit hace 4 años cuando un amigo me invitó a mi y a mi esposo a entrenar con el en una plaza. Yo llevaba un tiempo buscando un nuevo deporte para practicar, ya que siempre había hecho yoga pero quería complementarlo con algo más. Desde ese momento que CrossFit se volvió parte de mi vida. Por ello, cuando hace cinco meses y medio me di cuenta que estaba embarazada, nunca dudé en continuar con esa rutina de Yoga y CrossFit. Sin embargo, creo que todos sabemos los prejuicios que existen en torno a este tema: son muchos los cuestionamientos, mitos y temores, y a mi como madre primeriza me dio un poco de susto, a tal punto de dudar de mi decisión.

Todas las personas a las que les contaba que había quedado embarazada me preguntaban: “¿Ahora qué deporte harás?”, “Supongo que seguirás sólo con yoga ¿no?”, “Pilates es buenísimo para las embarazadas”. En resumen, si estás embarazada y nunca has hecho CrossFit o algún deporte de alto impacto, este no es el momento para empezar a hacerlo.

De todas formas este no era mi caso, yo ya llevaba un buen tiempo realizando deporte, por lo que estaba muy convencida de seguir con mi rutina. Si hacer CrossFit me ha hecho tanto bien ¿Por qué me iba a hacer daño sólo por estar embarazada? Así, me puse de cabeza a investigar. Consulté con mi doctora, con varios coaches, entre otras personas, y todo lo que averigüé indicaba que mis intuiciones eran correctas: tenía que seguir entrenando, tanto CrossFit como Yoga, ya que era algo que venía realizando hace años.

Personalmente, combinar estas dos disciplinas me ha servido para continuar sintiéndome saludable, siempre escuchando mi cuerpo y hasta dónde puedo llegar. El ritmo que llevo ahora no es el mismo de antes, me canso más rápido ya que la frecuencia cardíaca aumenta rápidamente, y más allá del rebote (saltos a cajón y saltos de cuerda) y ejercicios boca abajo, todos los movimientos los he podido hacer igual que antes.

A modo de consejo

Lo más importante, y por donde va mi recomendación a todas las mujeres, estén o no embarazadas, es escuchar sus cuerpos. Saber hasta dónde pueden llegar y parar si es necesario, conocer bien su ritmo. Este no es el momento para romper metas personales en CrossFit, ni para levantar más peso o buscar ser más flexible en Yoga. Sin embargo, sí es el momento para seguir manteniéndose saludable, y la combinación de CrossFit con Yoga son grandes aliados para sentirse bien y tener un embarazo sano.

Espero que mi experiencia sirva a todas las mujeres para nunca dejar de entrenar.


 

Escrito por Mariela Solórzano, alumna de CrossFit y Yoga en Acción CrossFit.