Heridas de Guerra

Muchas veces después de entrenar muy duro, nos vamos a nuestras casas con diversas heridas de guerra en cuerpo. Son típicos los moretones en las canillas, muslos y clavícula por la barra en movimientos como el clean, las rodillas moradas luego de hacer burpees, y así vamos sumando. Varios salen del box exhibiendo estas heridas como trofeos después de haberlo dado todo en un wod verdaderamente difícil, mientras nuestros familiares y amigos nos ven como enfermos mentales por someternos a tanto sacrificio. Sin embargo para nosotros es casi un orgullo, así que le sacamos foto a la herida, y mientras más sangre con magnesio embarrado mejor. Ahora, hablando en serio, muchas de nuestras heridas de guerra son dolorosas, incómodas y pueden ser foco de infecciones, eso sin contar que podrían entorpecer tu entrenamiento e incluso tus actividades fuera del box, por lo que es importante saber cuidarlas para que no se compliquen y sanen adecuadamente.

A continuación te daré un par de consejos en base a mi experiencia para saber cuidarlas, sin embargo es importante que sepas que muchas de éstas se pueden evitar:

  1. En primer lugar siempre debes preocuparte de hacer bien los ejercicios, una buena técnica disminuye considerablemente la probabilidad de que te hagas daño entrenando.
  1. Siempre mira a tu alrededor, fíjate si hay algún material o compañero que pueda provocar un accidente cerca de ti y concéntrate en lo que estás haciendo. No porque estés cansado vas a estar moviéndote a tontas y locas

En fin, en más de una ocasión hemos tenido la fortuna de hacernos estas heridas, y si el daño ya está hecho no queda más que asumir, respirar profundo, sacar una foto para Facebook y proporcionar los cuidados adecuados lo antes posible.

Dentro del top tres de las heridas más frecuentes en la práctica del CrossFit, tenemos la ruptura de callos por pull ups o toes to bar (pies a barra), los canillazos por box jump (salto al cajón) y las quemaduras por los rope climbs (subidas a la cuerda). Todas igual de dolorosas e incómodas, por lo que te recomendamos seguir estos consejos para que sanes rápida y adecuadamente.

  1. Callos rotos:

Sin duda alguna esta es la herida más frecuente en este mundo, producidas por el roce entre la piel de la palma de la mano y las barras al realizar pull ups, toes to bar o kettlebell snatch. Si en pleno WOD te das cuenta que te rompiste un callo, ponte magnesio para secar la herida y evitar el sangramiento. Evalúa la posibilidad de continuar con el WOD, si es necesario modifica el movimiento para evitar seguir haciéndote daño. Sin embargo, si la herida es muy grande o sangra mucho, lo mejor es que dejes de entrenar y preocúpate de limpiar todos los implementos que hayas manchado con sangre, recuerda que en la próxima clase otro compañero los va a necesitar.

Lo primero que hay que hacer es limpiar la herida con abundante agua, y si es necesario con jabón neutro (siempre neutro ya que los químicos adicionales pueden afectar la herida). Esto puede ser muy doloroso, pero es importante que la limpies bien, eliminando toda la suciedad para evitar infecciones.

Si tu piel no alcanzó a desprenderse totalmente, lo mejor es que con cuidado la cortes con una tijera esterilizada. Generalmente se recomienda intentar “pegar” el pedazo de piel para que sane mejor, pero personalmente creo que de esa forma tarda más en sanar, ya que estamos constantemente expuestos al roce, por lo que considero mejor quitar el pedazo de piel y mantener la herida seca (lo mismo cuando te quedan ampollas). También es útil aplicarse dentro de las primeras 24 horas, una pomada llamada Pasta Lassar. Cuando notes que la herida ya está seca comienza a aplicar crema hidratante, ojalá lo más neutra posible. Si sigues estos consejos notarás que tu herida sanará en un par de días, y la piel nueva será tersa y flexible, perfecta para seguir entrenando sin que te hagas daño nuevamente.

Finalmente, lo ideal es que cuides tus manos para mantenerlas siempre sanas. Hay varias formas de hacerlo, yo utilizo un artilugio especial para sacar los callos, el cual tiene una hoja con filo que los saca cual laminador de queso, y luego me paso una lija suave para emparejar. No porque seamos unos rudos crossfiteros tenemos que andar por ahí con manos de lija, mantener la piel de tus manos suave y flexible también ayudará a disminuir la probabilidad de que te rompas entrenando.

el mejor invento del mundo

  1. Canillazos:

Afortunadamente nunca me he canillado (toco madera tres veces), pero me basta ver la cara de dolor de los desdichados que sí les ha tocado para afirmar que es la herida más dolorosa que nos podríamos hacer durante un WOD. Ésta ocurre cuando te tropiezas haciendo Box Jump, y tu canilla impacta directamente con el borde del cajón, pudiendo provocar heridas muy feas o incluso accidentes peores si te golpeas en otros lugares del cuerpo. El primer y más importante consejo que te puedo dar es: ¡PON ATENCIÓN EN LO QUE HACES! Muchas veces este accidente ocurre por estar distraído, así que concéntrate en lo que sea que estés haciendo.

Si la herida ya está hecha, lo primero que debes hacer es lavarla, idealmente con abundante suero fisiológico o agua de la llave. Luego presiona la herida para detener el sangrado, en lo posible con una gasa limpia, incluso puede ser alguna toalla, trapo o toalla higénica. Lo importante es que lo que uses esté limpio y seco para evitar infecciones. Una vez que el sangrado haya parado, ponte inmediatamente hielo para aliviar el dolor y la inflamación. Éste NO debe ser puesto directamente en la piel, puedes usar una toalla limpia, gasa o parche para que el hielo no esté en contacto directo con la piel, de lo contrario te puedes quemar y empeorar la situación. Mantenlo por hasta 20 minutos, si quieres volver a aplicarlo debes esperar 40 minutos, repitiendo como máximo 3 veces.

Si la herida no es muy profunda, entonces puedes manejarla tu mismo manteniéndola limpia y cubierta con algún parche por un par de días, el cual debes cambiar 1 o 2 veces al día, preocupándote siempre de que la herida esté limpia y el parche seco, de lo contrario podría infectarse. Por otro lado, si la herida es profunda, lo mejor es que acudas a un centro médico para que te pongan puntos, así curará más rápido y no te quedará una cicatriz tan fea. Es probable que debas dejar de entrenar un par de día, ya que estas heridas son muy dolorosas. Sigue las instrucciones que te de el médico, por mucho que quieras volver a entrenar, siempre es mejor recuperarse bien.

  1. Quemaduras por Rope Climb:

Estas heridas son causadas por el roce de la cuerda en la piel. Suelen ser bastante dolorosas, y si son profundas pueden demorar en sanar. Una buena técnica al subir la trepa puede evitar este tipo de heridas, pero siempre es bueno guardar un par de calcetines largos en tu mochila, en caso de que toque una clase con este movimiento, así evitarás el roce directo de la trepa con tu piel.

Ahora, si ya te quemaste, limpia inmediatamente la herida con abundante agua. Preocúpate de que no queden residuos de la cuerda o suciedad en la herida para evitar infecciones. Mantén la herida tapada un par de días con algún parche, idealmente antiadherente o especial para quemaduras, ya que con este tipo de heridas los parches comunes se pegan a la costra y al retirarlo se puede salir, lo que hará que sane más lento y te pueda quedar una cicatriz. Cambia el parche 1 o 2 veces al día y preocúpate de mantener la herida limpia y el parche seco. Si notas que ésta supura más de lo normal, compra alguna crema antibiótica o especial para quemaduras en una farmacia, para evitar infecciones complicadas.

Siguiendo esos consejos deberías poder curar tus heridas de guerra adecuadamente, pero si notas que pasan los días y tu herida aún está fea, sale líquido extraño o pus, la zona está demasiado inflamada y afiebrada, lo mejor es que acudas a algún centro médico para que te ayuden.

Espero que este artículo te haya servido. Recuerda que para resolver cualquier duda puedes acudir a tu coach o a cualquier miembro del staff.

Saludos!

 

Escrito por: Catalina Tornquist, Kinesióloga de Reintegracción.