La importancia de un buen desayuno

El desayuno: la primera comida del día y sin embargo nuestra última prioridad. Excusas hay muchas: que hay cosas más importantes por hacer, que prefiero dormir más, que debo llegar a la hora al trabajo, o simplemente porque no tengo hambre ¿Te has detenido a pensar por qué todos dicen que es la comida más importante del día? Bueno, acá te dejamos algunas de las razones.

  1. Recupera gran parte de la energía que gastó tu cuerpo para mantener tu metabolismo durante el ayuno nocturno. Mientras duermes, tu cuerpo debe seguir funcionando y para ello el hígado proporciona energía constantemente a todos los sistemas metabólicos para que todo siga en marcha. Al no tomar desayuno, andas con menos energía y si ya es difícil empezar el día per se, empezarlo sin desayuno es mucho peor.
  1. Mejora la concentración. Esto porque tu cerebro se alimenta principalmente de glucosa (contenida en cereales, frutas, lácteos, etc.), por lo tanto cuando consumes desayuno, entregas la energía necesaria a tu cerebro para poder realizar tus actividades diarias con un mejor rendimiento.
  1. Controla la ansiedad y el peso corporal. Cuando despertamos, nuestro cuerpo se encuentra con un nivel de energía mínimo, por lo tanto si no lo alimentamos inmediatamente con los nutrientes adecuados, activamos mecanismos que aumentan el apetito, principalmente de alimentos altos en azúcares. Si a lo anterior le sumamos una mala selección de alimentos, entonces el resultado es un aumento de peso incontrolado y además podría acompañarse de enfermedades cardiovasculares.
  1. Favorece el consumo de nutrientes. Tales como carbohidratos, proteínas, calcio, antioxidantes, vitamina C y fibra, ya que generalmente un buen desayuno se compone de lácteos, jugos cítricos o frutas y cereales.

Ahora bien, muchos tienen el gran problema de no tolerar bien los alimentos en un horario AM ¡No desesperes! Una buena opción sería comer una parte de tu desayuno a primera hora y la otra parte después. Puedes partir comiendo simplemente una fruta o un lácteo, y más tarde continuar con el resto, pero por nada del mundo te lo saltes.

Por otro lado, si tu problema es la falta del tiempo, adivina ¡También tiene solución! Es tan simple como dejar tu desayuno (o parte de éste) preparado la noche anterior, o comer un desayuno que no requiera mucho tiempo de elaboración. Finalmente, el consejo más importante que podríamos darte es: PLANIFICA. Puedes crear tu propia minuta de desayuno (y comidas en general) para no perder tiempo pensando en qué comer, y así aprovechar de comer variado y equilibrado.

Sin embargo, como entendemos el gran dilema del desayuno, te dejamos unas opciones para que tengas una base por donde partir, y por qué no, una inspiración!

  1. Fajita con frutos rojos (frutillas, arándanos, frambuesas) con un yogurt natural, acompañado de un té verde.
  1. Pan de molde con huevo, acompañado de un jugo de naranja exprimida (sin añadir azúcar).
  1. Avena con leche descremada, almendras y una fruta, acompañado de un vaso de agua.
  1. Pan pita integral con palta, acompañado de una leche descremada con plátano.

*Dato importante: las cantidades de los alimentos varían según tus necesidades energéticas diarias, las que dependen de factores como: edad, sexo, actividad física, estado nutricional, presencia de enfermedades, entre otros. Para saber exactamente qué es lo que necesitas y qué es mejor para ti, no dudes en pedir tu hora de consulta a nutricionista@accioncrossfit.cl.

 

Escrito por: Karen Mena, Nutricionista de Nutriacción.