Más no siempre es mejor

Muchas veces el entusiasmo por ver resultados rápidamente, ya sea por mejorar un movimiento, levantar más peso o simplemente mejorar físicamente, nos puede jugar una mala pasada. Siempre es bueno estar motivado con tu entrenamiento, pero también debemos ser conscientes de lo que generamos en nuestro cuerpo cuando lo hacemos. Es por ello que me gustaría abordar la siguiente lógica.

Aunque no lo crean, hacer actividad física involucra entre muchas cosas, un daño “controlado” al cuerpo. No te alarmes, no es nada terrible, simplemente ocurre por el rompimiento de fibras musculares, por la utilización de reservas de energía y por deshidratación producto del entrenamiento. Hablo de un daño “controlado”, ya que depende de uno si ese daño finalmente puede ser positivo o no.

Proceso correcto con buen descanso, hidratación y alimentación.

Por ejemplo, si realizo una recuperación adecuada, la cual incluye un descanso apropiado, una buena hidratación durante el día y un consumo correcto de nutrientes, la adaptación del cuerpo luego del daño realizado por la actividad física será algo positivo, y se reflejará en un mejor estado de tu cuerpo. Es por ello que debemos ser responsables en adecuar las cargas de entrenamiento en conjunto con una alimentación adecuada que incluya proteínas, hidratos de carbono, ácidos grasos esenciales y micronutrientes en proporciones convenientes a cada persona.

Sin embargo, si tenemos una mala recuperación, ya sea por no descansar lo suficiente debido a la cantidad de actividades diarias que realizamos, o por una mala alimentación, puede llevar al cuerpo a un estado que llamamos sobre entrenamiento, en donde volvemos a entrenar sobre una base previamente dañada y no recuperada, generando aún más daño y entrando en un ciclo decreciente del estado inicial.

Este estado de sobre entrenamiento puede afectar varias áreas. Por un lado al rendimiento, haciendo notar una fatiga temprana al realizar actividad física. También puede afectar el estado anímico, al sistema nervioso, y al sistema endocrino (hormonal). Finalmente no solo puede generar una sensación de debilidad, producto de la falta de sueño y descanso, sino que además este estado conlleva un mayor riesgo de lesiones y un sistema inmune debilitado.

Proceso incorrecto, con mal descanso, hidratación y alimentación.

En conclusión, y volviendo al inicio: más no necesariamente va a ser mejor. El sobre entrenamiento es un estado completamente negativo que debemos evitar, y en caso de padecer estos síntomas que mencioné anteriormente, te recomiendo tomar una asesoría médica y nutricional, para evaluarte a través de exámenes bioquímicos que te pueden ayudar a saber mejor tu diagnóstico real. Sin embargo, todo se puede evitar: debemos conocer nuestras limitaciones, siempre se puede mejorar pero progresivamente, manejando cargas adecuadas al entrenamiento en conjunto con una alimentación correcta. Por ningún motivo dejes de comer hidratos de carbono si realizas actividad física de manera constante y regular, para ello existen planes de alimentación adecuados para cada cuerpo que pueden lograr mejores resultados. Seamos responsables, y por sobre todo, aprendamos en conjunto.

 

 

Escrito por: Pablo Espejo, Nutricionista Deportivo de Nutriacción.