Me lesioné ¿puedo seguir entrenando?

Está claro que para nadie es agradable lesionarse y mucho menos pasar por un proceso de rehabilitación. Es por eso que en este blog te invitamos a mantener la calma, controlar tu ansiedad y respetar tus procesos cuando tengas que enfrentarte a una lesión a través de estos simples pero importantes consejos. Desde hace un tiempo me desempeño como coach de CrossFit y kinesiólogo del área de reintegro deportivo de Acción CrossFit, y me ha tocado ver y ser parte del proceso de recuperación de diversas lesiones deportivas. He podido vivir de cerca la frustración y la sensación de invalidez que puede provocar estar lesionado.

Como ya se imaginarán, he lidiado millones de veces con el mito: “estoy lesionado, por lo tanto no puedo entrenar”. Esta creencia generalmente es el resultado del miedo o desconocimiento, o bien por recomendaciones médicas y/o de otros profesionales de la salud.

Es cierto que hay condiciones muy agudas o de mayor complejidad que merecen un tiempo de pausa, como esguinces graves, fracturas o rabdomiólisis (rabdo) por mencionar algunas. Sin embargo, éstas corresponden a la minoría de las lesiones que vemos dentro del box.

Nuestra visión como equipo de reintegro deportivo es que las personas deben seguir en movimiento con las modificaciones que correspondan, y en el caso de que deba existir un período de pausa, éste sea lo más acotado posible.

Para esto es importante saber qué modificaciones realizar según la patología. Por ejemplo, si tienes una tendinopatía en el hombro, que es una de las lesiones más comunes en la práctica del CrossFit, lo más probable es que por un tiempo tus modificaciones correspondan a no llevar peso sobre la cabeza, evitar la posición invertida y no realizar movimientos colgados.

Ello no significa que no puedas seguir entrenando. Quizás tendrás que cambiar los jerks por front squats y los toes to bar por v-ups, por dar un par de ejemplos. Pero definitivamente debes mantenerte en movimiento y seguir entrenando lo más parecido posible a como lo hacías antes de lesionarte.

Muy por el contrario, hemos visto que a la larga es peor hacer un cese total de la actividad física, ya que varias cualidades ganadas durante el entrenamiento, se pierden. Y si perdemos, por ejemplo, fuerza o flexibilidad, es más probable volver a lesionarnos en un futuro.

Por todo lo anterior y más, es importante saber escuchar tu cuerpo y saber cuándo pedir ayuda profesional, ya que sin duda es la mejor manera de recuperarte y a la vez seguir entrenando sin arriesgar ni entorpecer tu proceso de rehabilitación.

 

 

Escrito por Andrés Ávalos, Coach & Kinesiólogo área Reintegro Deportivo Acción CrossFit.